
Así es como el destino realiza sus inexplicables jugadas en un gigantesco tablero de ajedrez llamado tiempo, donde la humanidad es partícipe del juego y cada ser humano, una simple pieza del mismo. Cuando a este loco jugador se le ocurre hacernos un jaque mate, escoge a las piezas menos indicadas, cruzando a una en el camino de la otra. Finalmente, esto trae como consecuencia aquel disparatado acontecer que comúnmente denominamos “amor”.
1 comment:
que bonito, que bonito, el amor, se hace fácil, cuando no se hace notar.
Post a Comment